Sin comerlo ni berberlo, se me ha presentado una semanita bien intensa. Y todo por un maletín, él es que tiene la culpa de todo a decir verdad. Todo comenzó el mismo día de fin de año por la noche. Después de celebrar la entrada del nuevo año, Troya, Sergio, Alberto, Francis, Aitor y yo nos entregamos mutuamente nuestros regalos del amigo invisible, en el cual tuve la suerte de que me tocara Aitower. Solo dos días mas tardes, la primera lluvia de ideas precipitó en mi susodicho amigo invisible; Un maletín misterioso era robado de una óptica.
A partir de entonces, el chaparrón fue inevitable. Tengo que admitir que mi cabeza casi explota del estrés sufrido hasta ahora de la emoción al sentir como imaginabamos, creábamos planos impresionantes. También es verdad que pensándolo en frío, desganada y pasivamente, solo es un corto, una grabación de unas secuencias que ni mucho menos van a transcender en la historia de nuestras vidas (aunque si las harán para mi gusto más interesantes). La experiencia de haber grabado este corto, me ha enseñado mucho sobre este mundillo. Si tuviera que destacar algo después de lo vivido, puede que fuera que ha sido fascinante y muy agradecido, al mismo tiempo que complejo y agotador. Muy agotador, más de lo que yo creía. Aun así, repito, ha merecido la pena.
Todavía no hemos terminado de rodar, mañana supuestamente acabamos. Ahora se me viene a la cabeza lo gracioso que ha sido la evolución de la idea inicial. Al principio, solo queríamos hacer un corto sencillo, pero poco a poco, la bola ha ido creciendo y nos hemos ido metiendo en un callejón sin salida y al final, he acabado por hacer una lista de escenas pendientes, que es lo que mañana vamos ha ejecutar.
En cuanto a la edición, en principio he quedado con Aitor en que bajaré al Puerto para hacer con él. Tengo mogollón de cintas en mi cerebro que no paran de reproducirse sin cesar, de alguna manera tengo que plasmarlas. Pero bueno, eso queda en el aire... a ver que pasa cabesa.
Este corto, lo valoro más por la conclusión que me ha llevado a pensar, que por corto en si mismo, que de por si me ha encantado. No es ya la idea que ofrece, sino el origen de la idea. Es decir, aquellos privilegiados que acaben viendo en algún futuro esas maravillosas películas, antiguas como el molino, enfatizadas con esa banda sonora envolvente y emotiva como la que suena, desde fuera de nuestro planeta, será porque el cine a muerto, y con él, todo lo bello que implica el verdadero arte y la capacidad de ilustrar.
Como capricho, como experiencia, pues solo decir que es un auténtico lujazo digno de presenciar.
MODERN TIMES from BC2010 on Vimeo.
Esto si que es raro. Salgo de un bar y me dice un hombre, de presencia comprometida, apoyado contra unas de las paredes del teatro de La Latina, mientras yo sigo en dirección al metro; -¡Ehh! tú eres el director de La Sexta... ¿a que si? A lo que yo le contesté sin previa digestión; -Si claro, ojalá.
No se a cuantas personas, con un longboard como el que yo llevaba, pelos de loco por el viento de los huevos y una maleta a las espaldas de 40 litros, habrá confundido con Emilio Aragón. Lo que si que se, es que si yo realmente fuera Emilio, no hubiera estado preguntándole a Guillermo, con el que acaba de salir de bar de hablar sobre la evolución de mi cortometraje, como conseguir subvenciones para el equipo. Me sobraría la pasta para hacer mil cortos por minuto.
Igualmente, me alagó. Ahora, ¿porque?, tampoco lo se.
Hippolyte Taine
La vida, nuestras vidas, son como mensajes embotellados que flotan en el mar con la misión primordial de transmitir una información específica. El nacimiento tiene lugar en el momento que el autor transcribe el comunicado a papel, plasmando una noticia que cambiará el rumbo de la historia, en mayor o menor medida, de la persona que lo lea. Ese mensaje, ondeará los mares y los océanos, sin dirección predefinida y ausente del conocimiento sobre quien será el afortunado que le de un propósito a su misión, una utilidad. Si dicha botella se rompiera o perdiera en lo más profundo del abismo, su creación no habría servido de nada, al no haber podido desempeñar su encargo. Incluso cabe la posibilidad de que alcance la meta siendo inconsciente de la magnitud del triunfo, pero en manos del receptor, su existencia finalmente cobrará sentido y consecutivamente desaparecerá en el olvido como un trozo de papel más, eso si, al menos satisfecho de cumplir su encomienda.
Nuestra vida, mitad ficticia, mitad real, es un viaje marítimo con altibajos y adversidades, en el que nos mantenemos siempre a flote hasta el momento que culminemos nuestra misión, solo para poder después perecer gozosos y en paz tras los actos emprendidos. La amplitud de nuestro universo es equiparable al espacio que tiene el mensaje dentro de la botella; mas que el suficiente para existir. La morbosidad de conocer el todo que nos acoge para concluir nuestro mandato, es insignificante comparado con nuestra labor. Lo importante es disfrutar del aparente naufragio con sus enormes experiencias y ser feliz cumpliendo con nuestras obligaciones, sean cuales sean los motivos que nos avocaron al precipicio de esa aventura. Solo así, seguro de nosotros mismos, la lógica de ser quienes somos y estar aquí y ahora, será comprensible tanto como que una persona se abra en confianza a otra. Y finalmente, el paso del tiempo y de las generaciones darán fruto al trabajo ejercido durante la búsqueda de cada peldaño, hasta que el último corone la pirámide existencial que juntos habremos construido toda la humanidad.
Espero que después de exámenes pueda acabar un relato, un corto. Tengo que poder, no está lejos.
El otro día expuse un corto pues económico y aparentemente sencillo, por lo menos a en cuanto su construcción respecta. Es decir, sin necesidad de grandes inversiones monetarias. En contraposición, hoy presento otro, procedente de la fuente del cine; EEUU. Aunque la diferencia es abismal, mi intención no es ni mucho menos enfrentarlos, ya Tell-Tale está a tres años luz del otro por evidentes motivos, sin comparar lo que abarca uno y lo que abarca el otro.
Algo que me ha llamado la atención ha sido la profesión por la que se conoce al director; la fotografía. Ya es el segundo que conozco, después de Tom Ford ("Un hombre Soltero", 2009) que se inmiscuye en el mundo de la dirección y el cine. En definitiva, no se si será por lo del director, o por lo bien que está rodada, o por ambas cosas, que el metraje me ha parecido espectacular.
"Tell-Tale" full movie in full HD from Greg Williams on Vimeo.
Se que no me puedo quejar mucho, pero si que me quejo. Joder, llevo tiempo queriendo hacer un corto en condiciones, pero nunca lo consigo. Y estoy arto de repertirme mas que el gazpacho y quejarme más los de Gran Hermano. También es verdad, que primero, nose se como hay que andar el camino y se me preentan muchas dificultades, que eso se resumen para mi en mas tiempo de dedicación. Segundo, dependo de más gente para tirar el carro, y la pura realidad es que todavía no he encontrado un compañero que tenga las mismas ganas que yo para poder llevar a cabo cualquier proyecto.
Por ahora, pongo mi esperanza en un siguiente intento y compañero para este verano. Espero no tener que estar muy preocupado con los examenes de septiembre, para poder dedicarle el tiempo que me plazca a esto que me chifla. Además, serán por ideas... Tengo ya como 3 o 4 cortos pensados que se que pueden funcionar. También soy consciente que me escasea el material de rodaje y demás, pero esto vez creo que con la camara que me voy a agenciar, la canon 550d, voy a poder conseguirlo.
A continuación dejo unos videos de la misma productora que demuestran que tampoco tiene que ser tan dificil. Solamente es necesario un buen cóctel de ganas, tiempo y mucha creatividad e ingenio.
Ya hace una temporada que quería borronear en mi blog, la "nueva" proposición que llevo ya acostumbrándome un mes y medio o por ahí. Yo siempre he sido de consistencia espesa, vamos con 15 años eso pensaba, mientras mis amigos me contradecían. Pero comparándome con mi aspecto de hace 2 meses, en realidad con 15 años me he dado cuenta que lo que yo entendía por no estar en forma era una mierda. Y es que a lo tonto, dependiendo de la temporada del año, he llegado a marcar en alguna báscula cerca de 88 kilos (la cifra más alta que recuerdo es 87,8). Puff, a mi me parece una bestialidad, y me importa un comino que sea de consistencia gruesa, eso me parece una excusa como mi culo de grande. Lo que ha pasado es que ese peso lo he ido aumentando a lo largo de los años, poco a poco pesaba un poco más, y poco a poco he ido también haciendo menos ejercicio, que evidentemente contribuía a la causa. Hasta que derrepente, pues me plante en la categoría de "gordito" (pero ya no en broma como me solían llamar mi amigos en mi pubertad para bacilarme, sino ahora por razones evidentes). A pesar de verme cada vez más ovalado, y de acomplejarme porque ya no me sentía a gusto ni con los calzoncillos extra grandes del carrefour, nunca lo he intentado remediar de manera perseverante. Es verdad que intentarlo intentarlo, pues si lo he intentado, todo el mundo a salió a correr un día un rato porque ya se estaba asustando de verse en el espejo. Pero un día o dos, para bajar la ansiedad, y ya está.
En esta ocasión eso ha cambiado, me dejé de mentir tal como terminó semana santa, proponiéndome como meta este verano alcanzar la operación esa de los cojones. Me he puesto manos a la obra y los resultados ya vienen siendo evidentes desde hace unas semanas. El peso mío a día de hoy es pues de unos 5 o 6 kilos menos desde que empecé, es decir, 80 (número redondo, como yo..., me gusta). Así que me puedo sentir orgulloso de haber podido pues, escalar (a medías por ahora) otro pequeño pedrusco y alzarme con la victoria, en una competición entre yo y mis complejos.
Lo más difícil fue al principio sin duda. Me daba mucha pereza salir a correr y restringirme a la hora de comer (con lo que además me gusta a mi comer). Pero aunque ha sido una tarea de voluntad, por el camino he descubierto también muchas cosas. Ahora me atrevo con las verduras, por ahora solo a la plancha (se merecían una oportunidad ya sea solo por mi madre) y restringido por completo comer hidratos de carbono, es decir, todo lo que sea pasta, pan, arroz o patata. Lo gracioso de la cuestión, es que a medida que ido comentando mi hazaña, tan propuesta por la sociedad hoy en día, la gente se queda desconfigurada. Todos me preguntan; ¿y entonces, que comes? Pues ahí la cuestión, ¿que como? En verdad, muchas cosas. Y todavía las que me faltan por descubrir.
También invertí en mi físico a través de la compra de unas zapatillas para hacer footing. ¡Y vaya inversión! Nunca una buena compra de 40 euros habían estado tan bien invertidos. La idea de la adquisición, venía de que en esa misma semana santa, caté las zapas de mi padre, y aunque me quedaban pequeñas y sufrí de rozaduras, noté abismalmente la diferencia de correr con esas, a con las de futbito o una normales ( pa' tontos vamos...). Así que llegué a Villanueva y me faltó tiempo de llevarme unas de mi talla. Me acuerdo que no me las pude poner hasta unos pocos de días más tarde, porque no se ya que... Pero eso si, el día que me las puse me dije que por cojones me hacía el pueblo entero, pasando por la gasolinera, la universidad, hasta el otro extremo de Villanueva, y desde ahí la otra media naranja. ¡¡Anda que no lo hice!!... o más bien, corre que no!! Acabé fatigadísimo, pero lo logré. Y a partir de entonces, dos días a la semana no me los quita nada ni nadie para liberar enodorfinas anímicas.
Ahora solo tengo que bajar un poco más, hasta los 77, o incluso los 75, y coger algo de músculo. Ya se verá.
Y a propósito de todo esta demencia infernal, incluyo el enlace de un nuevo blog del que me he hecho fan; Genciencia. En su último articulo, o mejor dicho, de sus últimos tres, habla de algunas anécdotas científicas sobre el tema y explica de una manera mas o menos didáctica, lo que le pasa al cuerpo cuando sale a correr. Muy interesante.
Hoy he visto un vídeo, enviado por mi fiel amigo de la vida Alberto. Una especie de corto que motiva a cualquier cineasta o amago de. Y es que mientras hay millones y millones de ideas que pueden rondar por trillones y trillones de cabezas, las personas como aquí un servidor, que se dedican a construir pequeños escenarios y situaciones para cortos, se amargan al mismo tiempo para que todo encaje de manera minuciosa, desperdiciando la inspiración de componer y exprimiendo ideas originales desde el fondo de nuestras diminutas mentes, cuando a lo mejor lo práctico es convertir en original las propias ideas, como por ejemplo ha hecho el autor del nombrado cortometraje. Me parece que está muy bien trabajada y explicada, para ser la pamplina de argumento que es, pamplina cuidado, que se convierte en "algo que contar y entretener", que es de lo que se trata al fin y al cabo ¿no?.
3x3 from Nuno Rocha on Vimeo.




